Cada uno de los perros y gatos que nos abandonan, supone siempre sentimientos encontrados: por un lado la tristeza de ver que el abandono no se frena y, por la otra la fuerza renovada para buscar para ellos una nueva familia que les devuelva la alegría y las ganas de vivir.
Pero algunos casos de verdad que nos rompen el corazón. Este último mes nos hemos tenido que enfrentar a dos casos terribles.
Por un lado al rescate de 7 gatos en un piso con Síndrome de Diógenes, donde encontraron al hombre muerto. Ahora tenemos con nosotros, en el refugio de Cal Pilé de Mataró, a 7 gatos, muertos de miedo. Esperamos que, poco a poco, se vayan recuperando y, por encima de todo, que aparezcan familias generosas que les quieran dar una nueva oportunidad.
Por otra lado, el caso de Mamba, una bully de 10 años que se ha retirado por maltrato. Nos ha llegado en los huesos, pobrecita. Ahora nos toca hacer todo lo posible por ella para que se recupere y, lo más importante, encontrar para ella una familia que la ame de verdad.



0 comentarios